Crónica de una baja anunciada.

 

 

 

 

 

A una semana de que las tres principales Calificadoras a nivel Mundial: Standard and Poors, Fitch Ratings y Moody’s habían reafirmado la calificación crediticia de Estados Unidos, cuatro días después una de ellas se contradijo y degradó la calificación desde un AAA a  AA+ al cierre de los mercados el pasado viernes.

Standard and Poors la cual en el 2008 recibió criticas al igual que las demás calificadoras, las cuales mantenían en los papeles hipotecarios e incluso a Bancos de Inversión que hoy en día no existen calificaciones perfectas, fue la encargada de darle el último golpe duro a la economía mundial.

Los futuros de los principales índices bursátiles a nivel internacional estaban negativos desde el domingo por la mañana esperando que fuera lunes y que se hicieran realidad.

Los inversionistas piensan que la calificación de la deuda de los países se pueden revisar, incluso degradar, como lo hemos visto recientemente en países afectados por el endeudamiento como son Grecia, España, Portugal e Italia… ¿pero Estados Unidos? Una de las principales potencias económicas no! En donde países igual de importantes como China tienen el depósito de sus reservas invertidas en Bonos del Tesoro. Si el gobierno americano dejara de pagar su deuda, ahora si estaríamos hablando de una severa crisis, incluso peor a la del 2008 y 1930.

Los mercados se desplomaron a niveles vistos sólo en la última crisis hipotecaria de hace tres años. Apenas en la mañana el primer intento por calmar el mercado vino del Banco Central Europeo que informó un nuevo programa de recompra de bonos para España e Italia con el propósito de darle liquidez al mercado, aumentar su capacidad de pago y eliminar la prima de riesgo. Hay que recordar que en España el 60% del PIB y en Italia el 120% del PIB es deuda.

El segundo intento vino desde el origen, el Presidente Barack Obama después de aplazar tres veces su conferencia de prensa no aguantó más y salió a hablarle al mundo, en un intento de darle confianza y calma a los mercados y al público inversionista. Frases como: “Estados Unidos es AAA independientemente de lo que piensen las calificadoras”, “Tenemos las herramientas necesarias, lo peor ya pasó” o “Es un problema político” abundaron en la citada conferencia, pero ninguna de ellas, incluso la de una noche anterior de Timothy Geithner reclamandole a S&P su pésima forma de medición y sus faltas de conocimientos matemáticos ayudaron a los mercados. El Presidente Obama esperaba que con sus palabras la tendencia negativa se revirtiera pero no lo logró, las acciones seguían cayendo.

Los mercados cerraron a la baja, el índice DOW cerró debajo de las 12,000 unidades perdiendo -5.55%, el S&P 500 – 6.66%, el indice Nasdaq de las empresas tecnológicas perdió -6.90% y en México con un IPC que desde el 29 de Septiembre del 2008 no perdía tanto, cerró con una perdida de -5.88%.

La onza de Oro se vendió en los $1,713 USDs ante la aversión al riesgo de los inversionistas que demandan un activo que según ellos nunca bajará de precio, (lo mismo pensaban de las casas en el 2008) el precio del barril de petróleo por debajo de los $80 USDs perdiendo en un día 7% ante una eminente recesión y disminución de su demanda.

Hoy me invitaron a participar en Milenio Televisión para dar mi opinión sobre el tema  y el titular del noticiero Josué Becerra me preguntó algo que me pareció muy relevante, Me cuestionó sobre si los inversionistas no veían venir la baja en la calificación, mi respuesta fue que no, la mayoría de ellos estaban entusiasmados esperando un rebote de los mercados desde la semana pasada que nunca llegó.

No se dieron cuenta de algo evidente, para mí, un país que está casi al 100% de su PIB endeudado, y que apenas la semana pasada le autorizaron después de meses de peleas políticas en el Senado, pensando más en una reelección que en una solución un aumento en el techo de la deuda no puede tener una calificación AAA. Llámese como se llame ese país es impensable que tenga la solvencia de pagar sus deudas. Creo que en nuestro país con apenas la mitad de esa deuda, nunca se hubiese cuestionado una baja en el nivel de calificación crediticia.

Pero no nos queda más que esperar, la volatilidad tiene que pasar y los mercados se deben de acomodar, recordarle a los inversionistas que esto no es un juego de trade, para las personas que invierten en la Bolsa de Valores el plazo mínimo recomendado es de 12 meses para obtener el rendimiento deseado. Existen empresas que reportaron este trimestre excelentes resultados, con un valor en libros aceptable que han perdido el 11% de su valor en dos semanas.

El mercado sólo se volverá a acomodar y esperemos que al cierre del año los 40,000 puntos previstos sean una realidad y ahí evaluaremos si se toman utilidades o no.

 

Por Luis Fernando Villarreal
@chinovillarreal

Nota original: http://chinovillarreal.blogspot.com/2011/08/cronica-de-una-baja-anunciada.html

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About RodolfoNava

Day Trader / Inversionista en la Bolsa Mexicana de Valores // Sígueme en twitter @rodolfonava